
Para ser justos, debo, en primer lugar, subrayar la atención del Ministro Caldera, llamando a las 11 de la mañana del martes para ofrecernos una entrevista y el puntual cumplimiento de la promesa. Así, por la tarde, una comisión de miembros del Foro, entre los que se encontraba Javier Romanach, Manuel Lobato y Patxi, son recibidos por D. JESÚS CALDERA, Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales; Dña. AMPARO VALCARCE, Secretaria de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad; y el Equipo Técnico Ministerial.
Tres horas duró la negociación con un resultado que yo, recordando escribo bajo mi exclusiva responsabilidad, he calificado de agridulce. Según transmiten los compañeros fue una negociación dura, se vió, especialmente por parte del Ministro, una buena disposición a escuchar nuestras peticiones y, no tan buena por parte de la Sra. Valcarce. Por ello, en todo momento mostramos nuestro agradecimiento al Sr. Caldera.
Los resultados fueron los siguientes:
Estos son los compromisos pero la Ley está aún en el cauce parlamentario. Nosotros pretendíamos hablar con Zapatero, no para que él, miembros de su partido o colaboradores, hicieran lo que nosotros queremos, sino para que entendieran nuestro punto de vista. No se trataba de negociar por lo tanto, sino de que, cuando se discutiera y votara la Ley en la casa de todos, se entendieran aquellas enmiendas que contemplan el punto de vista de las personas dependientes menores de 65 años, en situación activa.
Personalmente siempre he dicho, que esta Ley ha sido pensada para las personas mayores y en ese sentido supone un logro avanzadísimo, pero que, a las personas con diversidad funcional en grado de dependencia, nos han metido en ella por la puerta falsa. Y de ahí nace el problema.
No son capaces de ponerse en nuestro lugar por un día, simplemente por un día, intentando alcanzar a comprender como vivimos, lo que debemos hacer para movernos, atender a nuestra familias, etc..., desde nuestra atalaya de personas dependientes con necesidades especiales.
El Copago en relación con los ingresos y/o patrimonio, por ejemplo, supone un importante agravio y discriminación hacia las personas dependientes menores de 65 años y en activo por razones obvias. Si el copago fuera topado (caso de las gafas o la dentadura en la Seguridad Social), sería discutible y hasta aceptable salvo excepciones, pero tal como lo tienen planteado, nos empobrece y discrimina nuevamente respecto al resto de la sociedad. ¿Cual es el problema entonces?, pues que, tampoco en esto son capaces de ponerse en nuestro lugar, y por ello, simplemente, no lo entienden.
y, como no se trata tanto de negociar con tecnócratas porque eso lo llevamos haciendo tiempo, es por lo que deseábamos que un político, con la sensibilidad que presumimos en el Sr. Zapatero, nos recibiera y escuchara, porque eso sí ayudaría.
©Jesús García - CONTACTO - Setiembre 2006 - Actualización: 20-Sep-2006