Autoras: Patricia Claudia Abuchedid, Alejandra L. Fernández y Erica Pfurr

BIBLIOGRAFÍA: Psicología de la ceguera – Rosa, A. y Ochaita, E.

Pensamiento y lenguaje – Vigotsky, L.

La Psicología evolutiva de Jean Piaget. – Piaget, J.

El desarrollo intelectual del preescolar – Bosch, Lydia El habla del niño – Bruner, J.

¿Dónde comienza la comunicación del niño no vidente?

La Relación Adulto – Bebé

Respecto al desarrollo de la función simbólica la mayor parte de las investigaciones publicadas recientemente han estudiado el desarrollo de la comunicación y el lenguaje en ausencia del sistema visual. Las pautas que caracterizan la comunicación preverbal y verbal entre los niños ciegos y sus padres, así como sobre las características de la adquisición del léxico y en ausencia de la visión; a pesar de su importancia a la hora de estudiar la génesis de los símbolos cuando falta el sistema visual pocos autores han estudiado el desarrollo y las características de los símbolos que utilizan los niños no videntes en los juegos de ficción.

¿Todos los Niños se comunican igual?

El origen de los símbolos está en las interacciones comunicativas, primero reflejas y mas tarde intencionales, que establece el bebé con su figura de apego desde las primeras etapas de la vida. Antes de que el niño utilice símbolos ya en el último trimestre del primer año desarrolla formas intencionales de comunicación que tiene un carácter presimbólico. Es en éste momento cuando el niño, a demás de interesarse de forma separada por los objetos y por las personas, empieza a mostrar su intención de comunicarse con las personas sobre las característica de los objetos de compartir con ellas su interés por estos, en un proceso al que se denomina triangulación. Al final del primer año los niños empiezan a utilizar signos de señalar así como intercambios y vocalizaciones, para compartir con las otras personas sus intereses sobre el mundo que les rodea. Es necesario que el niño desarrolle ciertas capacidades representativas para que pueda utilizar símbolos, ya que se considera que los símbolos son representaciones sobre representaciones. Podemos hablar de símbolos cuando el niño representa su propia imagen o conceptos de un objeto por medio de un gesto o una palabra con el propósito de comunicarse con alguien. Al final del segundo año de vida una vez adquirida la capacidad representativa, podrá el niño utilizar formas declarativas e interactivas para comunicarse y pedir a los demás, objetos o situaciones que no estén presentes, utilizando símbolos o signos convencionales.

Los primeros intentos comunicativos adquieren significados cuando son interpretados por un adulto en función de un contexto. Las primeras conductas comunicativas intencionales presimbólicas son igualmente interpretadas por el adulto con el contexto en que se llevan a cabo. A partir de la interpretación continuará la conversación (el niño será el traductor verbal de sus intenciones y comunicación).

La función simbólica nace y se desarrolla en la interacción social . Para los niños ciegos la interacción con los adultos es todavía mas necesaria e importante que para los videntes.

Los orígenes del lenguaje se sitúan en las interacciones comunicativas que se producen desde las primeras etapas de la vida entre el bebé y su figura de apego. Mucho antes de que podamos hablar de comunicación verbal, de lenguaje propiamente dicho, existen pautas de comunicación no verbales entre el niño y el adulto a las que precisamente por sus semejanzas formales con las conversaciones reales (ritmo, respeto de turnos, mantenimiento del contacto visual, etc.). Los orígenes de la comunicación y el lenguaje están en las primeras interacciones comunicativas que establece la madre con su bebé desde las primeras etapas de la vida de éste.

Es importante destacar, por sus repercusiones en el estudio del desarrollo de las primeras pautas comunicativas en los bebés ciegos, que las conductas de intersubjetividad primaria de que dispone el lactante, solamente se convertirán en intencionales si el adulto es capaz de atribuirles intenciones comunicativas, es decir, de interpretarlas, exagerarlas y contestar en la forma adecuada.

El bebé ciego dispone de un buen número de conductas de intersubjetividad primaria alternativas a la visión, pero es posible que el adulto no sea capaz de interpretarlas, de adaptarse a ellas ni de guiar la comunicación, lo que, sin duda, ocasionará problemas en el desarrollo de la intersubjetividad secundaria, de la comunicación intencional.

Los estudios realizados sobre la comunicación preverbal entre los bebés videntes y sus padres destacan la importancia del sistema visual tanto para el desarrollo de las primeras formas comunicativas niño – adulto, como para las posteriores niño – objeto – adulto.

Existen formas de comunicación alternativas a la visión entre las que cabe destacar los contactos corporales y los intercambios verbales.

Se puede analizar la incidencia de la falta de visión en el desarrollo de la comunicación intencional, en el momento en que niño y adulto integran a los objetos en sus protoconversaciones.

¿Cómo se puede establecer una buena interrelación Niño – Adulto?

Si se dan las condiciones adecuadas, el bebé ciego y el adulto puedan establecer, más o menos en el mismo margen de edad que los niños videntes, sistemas de comunicación preverbal sobre los objetos próximos al niño con los que éste tiene experiencia táctil, aunque la iniciativa para la comunicación tenga que partir más frecuentemente del adulto en estas primeras etapas, que cuando estas interacciones se producen con bebés videntes.

Los niños ciegos con función comunicativa, se desarrolla extremadamente bien en lo que se refiere a las pautas de comunicación preverbal y de que existen ciertas similitudes con las formas desarrolladas por los videntes, hay autores que no dudan en afirmar que la ceguera conlleva importantes peculiaridades en el proceso de triangulación.

En cualquier caso, parece que la falta de visión, en sí misma, no tiene por qué afectar a las primeras formas de comunicación niño – adulto. Cuando el adulto es capaz de entender y , en consecuencia de interpretar, las vías alternativas de que dispone un bebé invidente para mostrar interés y afecto por las personas no hay motivo para que se alteren esas formas de comunicación.

No tiene porque existir diferencias entre la adquisición del lenguaje por parte de ciegos y videntes, al producirse su adquisición independientemente del aprendizaje o experiencia extra lingüística. Por el contrario, desde aproximaciones de carácter empiristas. La falta de una experiencia tan importante como la que proporciona el canal visual, ha de originar serios problemas y retrasos en el desarrollo lingüísticos de los niños ciegos.

Comprendimos que...

Las relaciones entre las personas se establecen a partir de la interacción .

Ahora bien el vehículo de la integración es la comunicación entendida, está como intercambio de mensajes de significados.

Un proceso de comunicación bien logrado consiste en la correcta transmisión de la información y ejerce sobre el receptor el efecto apetecido.

El desarrollo del lenguaje puede depender de la capacidad del niño para conectar las personas, los hechos y las relaciones en el medio, por lo tanto el pequeño con deficiencia visual puede correr el riesgo de desarrollar el lenguaje en forma más lenta o diferente. Un bebé comprende primero los aspectos iniciales de la comunicación cuando se maneja con comunicación recíproca con los padres.

El objetivo primario del desarrollo del lenguaje es aumentar el empleo del mismo. Este objetivo se logra con conversaciones que se relacionan con hechos de personas y que permitan al niño interactuar en forma satisfactoria con los otros.

Al mismo tiempo que el niño realiza progresos en su capacidad lingüísticas va progresando en su conocimiento sobre el propio lenguaje, aunque éste se encuentre más atrasado; para que el niño aprenda muchas cosas del lenguaje es necesario que también aprenda cosas sobre el lenguaje.

El niño tiene que aprender palabras y tiene que aprender sonidos que forman una cadena , tiene que aprender a dividir el lenguaje. El niño aprende palabras mucho antes de saber lo que es una palabra, a lo largo de su desarrollo el niño comienza su actividad lingüística practicando con sonidos con los que juega, y un salto muy importante es el que se produce cuando pasa de esos sonidos a las palabras.

Otras capacidades relativas al conocimiento del lenguaje son las que se producen respecto a frases ambiguas que pueden interpretarse de varias maneras y todo lo que se refiere a los juegos de lenguaje. El niño tiene que conocer todos estos aspectos para desarrollar su capacidad lingüística, por eso muchas veces les resulta fascinante esos juegos. Es muy grande la importancia para el aprendizaje del lenguaje y más tarde el aprendizaje de la lectura y escritura en la escuela, donde se debe favorecer ese tipo de manipulación del lenguaje espontáneo.

En todos los niños los deseos y los sentimientos se relacionan con el movimiento y la acción y como las sensaciones auditivas y táctiles no tiene el mismo efecto estimulante que las visuales, el niño que no ve bien, sin consistente interacción y motivación, puede convertirse en un ser pasivo.

El lenguaje desempeña un papel fundamental en la educación de los niños, en el proceso de enseñanza aprendizaje y en su desarrollo como ser social.

Página principal | Relaciones| Literatura | Ocio y Accesibilidad| Investigación| Otros| Contacto
Versión 4.0 | © Reservados derechos | E-mail | Anti Spam