PUBLICADO EN "LA NACIÓN" el 17 de Enero de 2005

DESCRIBEN UN PROCESO CLAVE DE LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE

Esclerosis_proceso_clave Ponerse a seguro, ésa es quizá la respuesta más natural ante una amenaza. Y eso es lo que ocurre en el interior de ciertas células del cerebro: en presencia de estrés oxidativo -un proceso asociado a la esclerosis múltiple- las células que protegen las conexiones nerviosas cobijan sus factorías de proteínas en torno de su núcleo, a esperar a que la tormenta escampe.

Pero ese guarecerse que tiene lugar en el interior de los oligodendrocitos, las células que forman la vaina de mielina y que protegen las conexiones entre neuronas, depende de una sola proteína. Investigadores argentinos han descripto el proceso por el cual una proteína denominada Steufen dirige este proceso clave en la respuesta del organismo ante la esclerosis múltiple.

"Esa es una función hasta ahora desconocida para Steufen, que se creía que sólo participaba del acarreo de las maquinarias de producción de proteínas en condiciones normales", dijo a LA NACION la doctora Graciela Boccaccio, investigadora del Laboratorio de Biología Célular de la Mielina, del Instituto Leloir, y una de las autoras del estudio publicado en la revista Molecular Biology of the Cell .

El hallazgo plantea nuevos interrogantes acerca de los procesos intracelulares que desencadenan la esclerosis múltiple, una afección profundamente discapacitante que todavía carece de un tratamiento de revierta el curso de esta enfermedad, caracterizada por la destrucción parcial de la mielina, que aísla los impulsos nerviosos que van de neurona a neurona.

¿Qué es lo que hace que la célula productora de mielina decida morir y no replegar su maquinaria proteica? o ¿cómo hacer que el oligodendrocito recupere sus funciones puestas en suspenso en presencia de la esclerosis múltiple? Estas son algunas preguntas, cuya respuesta seguramente proporcionará un punto de partida para nuevos abordajes terapéuticos.

Respuestas defensivas

"El estrés oxidativo juega un papel muy fuerte en la esclerosis múltiple -explica Boccaccio-. Si la respuesta defensiva de las células que conforman la vaina de mielina no es suficiente, mueren, lo que lleva luego a la pérdida de neuronas."

Al estudiar la respuesta defensiva de los oligodendrocitos que conforman esa vaina, Boccaccio y sus colegas observaron que las células repliegan las maquinarias de producción de proteínas normalmente dispersas en las extensiones mielinizantes (ver ilustración) hacia la zona adyacente al núcleo.

"Esta restricción espacial les permite proteger a esas maquinarias del estrés, y ahora sabemos que eso depende de la proteína Steufen -explicó Boccaccio-. Aunque este hallazgo no conlleva una aplicación terapéutica inmediata, nos permite entender mecanismos de defensa celular presentes incluso en enfermedades como cáncer, Alzheimer, Parkinson y, por supuesto, esclerosis múltiple."

Sebastián A. Ríos

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