El artículo aquí reproducido fue publicado en Periódico Digital

ACCESIBILIDAD PARA LA COEXISTENCIA ENFOCANDO HACIA UNA MAYOR ESCALA HUMANA

Por Jorge Palomero Ferrer

Silla de ruedas ante la escala humana

Quisiera empezar este artículo citando a Henri Lefebvre (De lo Rural a lo Urbano, 1970) cuando escribió que "un escalón determina la escala humana y a la sociedad entera".

La arquitectura y el urbanismo son técnicas humanas empeñadas en modificar la naturaleza para crear espacios para la sociedad.

Un aspecto distintivo de los hombres como especie ha sido tanto la preocupación por adaptar nuestro entorno, creando herramientas, como la inclusión en la sociedad de miembros que podían aportar al grupo capacidades no tan evidentes.

La accesibilidad es uno de los principios rectores de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU de 2006. Nuestra normativa, que ha recogido estos principios, es también relativamente reciente (1).

Estamos, como sociedad, en una fase temprana de concienciación y acción tanto a nivel social como profesional. Sin embargo, este parece un buen momento para reflexionar sobre cómo queremos el futuro como sociedad, cómo puede ser más justa e inclusiva, ampliando el espectro de las personas para las que diseñamos nuestro entorno. El reto: aplicar los principios de Accesibilidad y Diseño para Todos en las fases conceptuales del proyecto arquitectónico y urbano.

Al diseñar para un "ciudadano medio" se deja fuera a un importante porcentaje de la población. Es necesario ampliar el rango de personas para las que proyectamos, a través de un enfoque más fino, llegando a un detalle más elaborado.

Ampliar la diversidad de los usuarios en arquitectura y urbanismo significa introducir la dimensión social, hacer protagonista al usuario. También es la oportunidad de incluir en el proyecto el mantenimiento y la gestión de los procesos y, en definitiva, la sostenibilidad.

La diversidad humana se puede reflejar mediante una Campana de Gauss, que muestra sus capacidades. Hasta ahora, el diseño de los entornos se centraba en las franjas centrales, dejando fuera a más del 15 % de la población.

La sociedad está en continua evolución y cada día aumenta el número de personas en los extremos del gráfico. En 2050 se prevé que en Europa casi un 40% de la población tenga más de 65 años, lo que equivale a más de 100 millones de personas. Por otra parte se estima que el 15 % de la población tiene alguna limitación en su visión, audición, motricidad, cognición, etc. (2)

Si el medio urbano o arquitectónico heredado no se ajusta a las necesidades de la sociedad, parece lógico modificarlo, no considerándolo un fin, sino un instrumento al servicio de la sociedad.

Desde la disposición de las dotaciones en la ciudad, a la dimensión del espacio público, el urbanismo siempre ha pretendido servir a la sociedad. Un nuevo enfoque sobre las distancias, la movilidad y la escala de los elementos urbanos permitiría, desde el punto de vista de la accesibilidad y la sostenibilidad, un diseño más ajustado de nuestras ciudades. Reducir el enfoque, también en el urbanismo, para hacer ciudades para las personas, a escala realmente humana.

La regularización del diseño urbano y las soluciones estándares son óptimas para un mantenimiento generalizado y aunque también deba haber lugar para lo excepcional y lo innovador, este tipo de soluciones deben estar bien acotadas e imbricadas en el tejido urbano, o de lo contrario corremos el riesgo de caer en la parodia urbana.

Es especialmente necesario un enfoque inclusivo en el espacio público, entendido como escenario de la sociedad, en el que ésta se representa, y que debe estar abierto a todos. (3)

CITAS:

1) La Ley 51/2003 reconoce en su título la "igualdad de de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal de las personas con discapacidad", y no es hasta el 2007 cuando se aprueba el Real Decreto 505/2007, en el que "se aprueban las condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación de las personas con discapacidad para el acceso y utilización de los espacios públicos urbanizados y edificaciones", con criterios comunes para todo el territorio nacional.

(2) VVAA (2009). "La discapacidad en Europa". Madrid, Informes Portal Mayores, nº 93

(3) "La calle es el terreno para una cultura dinámica e inestable, elaborada y reelaborada constantemente por las prácticas y discursos de sus usuarios". Manuel Delgado. Sociedades Movedizas. 2007.

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