COBRO PENSIONES

El siguiente trabajo tiene como objeto, relatar las especificaciones que la ley menciona, en materia de compatibilidad de ingresos, entre pensiones y actividades económicas de la persona afectada. Esto es, cuando es posible, y cuando no, cobrar algún tipo de prestación social (pensión), y a la vez ser retribuido por estar realizando una actividad que nos reporta ingresos económicos (un trabajo por cuenta ajena, o por cuenta propia).

En primer lugar, sin entrar a hacer matizaciones en función del tipo específico de pensión que estemos cobrando, debemos tener claro desde el comienzo de esta explicación, que el seguro social, (tanto a través del Instituto Nacional de la Seguridad Social como de las Consejerías de Asuntos Sociales, de las distintas autonomías), nos abona una pensión con fundamento en una causa determinada, y esta no es otra, que la imposibilidad de generar recursos económicos, por lo que aparece una necesidad en un ciudadano que la administración trata de paliar dándole una pensión, por tanto la compatibilidad de estos ingresos que provienen del estado o de las CC.AA., con cualquier otro que generemos, solo se permitirá en casos muy tasados y en atención a los límites estrictos que marca la ley.

Es esta, por tanto, una materia importantísima, y que por desgracia casi nunca es explicada por los organismos competentes que se encargan de conceder las pensiones. Es más, detectada una situación irregular, el tema acaba siendo un autentico quebradero de cabeza para la persona afectada, y suele terminar, generalmente con un resultado lesivo para la misma.

Es muy importante tener presente que tipo de Pensión estamos cobrando, cual es su nombre técnico, para así luego acudir a comprobar el régimen especifico que tiene en la ley en cuanto a su compatibilidad o no.

También queremos detallar, que para el caso de que usted cobre una pensión generada en otro país, habrá que tener en cuenta la legislación de dicho país y el régimen de compatibilidad que permite. Este supuesto, es entendible, se escapa de los límites de este trabajo.

COMPATIBILIDAD DE PENSIONES NO CONTRIBUTIVAS CON EL PERCIBO DE PRESTACIONES ECONÓMICAS:

En primer lugar debemos señalar, que para el supuesto de poder acceder al cobro de una prestación Social, de carácter "No Contributiva", la ley señala una serie de requisitos que los solicitantes de dichas prestaciones deben de poseer antes y durante el percibo de la misma.

En concreto nos referimos a la condición (o condicionante) económica de los posibles beneficiarios de la prestación. Así la ley impone, que el beneficiario de la prestación no podrá sobrepasar una cuantía de ingresos económicos al año, con independencia de donde provengan. Con un ejemplo será mas fácil de comprender: (El Incapacitado Permanente en grado de Absoluta, prestación contributiva, juega a la bolsa con unos ahorrillos, consiguiendo unos beneficios cuyos ingresos son superiores incluso a su pensión, esta no se ve reducida en lo mas mínimo; Sin embargo, si ello lo realiza un beneficiario de pensión No Contributiva por Invalidez, su pensión se verá reducida en la cuantía legalmente establecida, o incluso podría acarrear su extinción).

Dada la naturaleza asistencial de estas pensiones, lo que el Estado busca con su otorgamiento, no es el cubrir la imposibilidad de seguir generando rentas por el ciudadano por el hecho de su edad (jubilación) o por una imposibilidad física o psíquica (invalidez), sino por la situación de necesidad detectada por la administración, y que el legislador ha optado por proteger concediendo a esa persona dicha pensión. Si desaparece la situación de necesidad por el hecho de que comenzamos a tener ingresos, podría acarrearnos que la pensión desaparezca o nos disminuya su cuantía.

Por ello, la ley permite a dicha persona que pueda desarrollar un trabajo remunerado, ya sea por cuenta propia o por cuenta de un tercero. ES POSIBLE TRABAJAR COBRANDO LA PENSIÓN, PERO para que ello no acarree la pérdida de la pensión, deberemos de no sobrepasar, las cuantías que se establecen anualmente para estas pensiones. Sobrepasar esa cuantía equivale a hacer desaparecer esa necesidad detectada, y con ello, el derecho a la pensión.

Analicemos individualmente cada supuesto:

- Pensión por Incapacidad Permanente No Contributiva:

Es posible el cobro de la pensión con la prestación de servicios o con el ejercicio de una actividad lucrativa, independientemente de la que sea, tanto trabajo remunerado, como otra cualquiera, siempre que sea generadora de rendimientos económicos, y siempre y cuando no represente un cambio en la capacidad de trabajo de la persona beneficiaria de la pensión. La actividad desarrollada nunca puede generar unos ingresos económicos superiores al limite legal establecido, que para el año 2002 se sitúa en la cuantía de 601.172 pesetas (3.621,52 euros). Si cobramos más de esa cifra, se reducirá nuestra pensión poco a poco en función de lo que vayamos ganando de más. Al menos se cobrara un 25% de la misma, ya que si se generan más rentas, no ya del límite legal anterior, sino del conjunto de la renta familiar, se pierde el derecho a la pensión. Juegan por tanto dos limites en nuestra contra. El primero es el mencionado (601.172 ptas.) (3.621,52 euros), y que cambia cada año, veamos ahora como es el segundo limite.

La regla para el cálculo de si hemos pasado o no el límite legal de renta familiar, esto es, si procede disminuir la pensión o realmente ya no tenemos derecho a ella, es complicada pero intentaremos explicarla.

  1. Anote la cuantía de la pensión que tiene concedida.
  2. Cuente cuantas personas conviven con usted.
  3. Reste uno de todos los que sean y multiplique ese número por 0,7.
  4. La cifra que le de, multiplíquela por su pensión, y a lo que le dé, súmele otra vez su pensión. Esta cuantía final, es la que nunca puede sobrepasar, si lo hace, perderá la pensión, y si lo que gana, esta entre su pensión y esa cifra, se le disminuirá proporcionalmente la pensión, hasta el limite del 25 % de la misma. Ese límite se incrementa si usted convive con personas ascendientes, descendientes por consanguinidad o adopción, debiendo multiplicar la cifra que le ha salido en el numero 4º por 2,5, ese será el nuevo límite que no puede sobrepasar. También debemos aclarar que, la suma de los ingresos de todas las personas que convivan con usted no podrán superar ese límite. (Ejemplo: Usted cobra de pensión 495.133 pesetas (2.982,73 euros). Vive con su mujer y dos hijos, por tanto en casa son 4, si restamos uno son 3. Multiplicado por 0,7 da 2,1. Por la pension da: 1.039.779 pesetas (6.263,73 euros), más la pensión da: 1.534.913 pesetas (9.246,46 euros). Al vivir con hijos multiplicarnos por 2,5 y nos da: 3.837.281 pesetas (23.116,15 euros). Ese es el límite que no podremos sobrepasar; con nuestras rentas o con las que pueda generar nuestro cónyuge o nuestros hijos).

En esta pensión en concreto, hay una especialidad, y es que el trabajo que se desarrolle debe de ser compatible con las lesiones tanto físicas o psíquicas que se padezcan, decisión que valorara la administración en su caso. Para ello antes debemos tener claro, una cuestión El empresario que nos contrate debe previamente a formalizar el contrato de trabajo, pedir a la Conserjería, autorización con el informe del equipo multiprofesional sobre adecuación del puesto de trabajo de la persona que se va a contratar, siempre y cuando el empresario vaya a pedir una subvención por nuestra contratación. Si el empresario no va a pedir subvención alguna o bonificaciones a la Tesorería, no hace falta realizar esa autorización.

Para clarificar el tema diremos que, si una persona es poseedora de una pensión No Contributiva, y va a empezar a trabajar, generando unos ingresos superiores a la cuantía limite para la renta familiar, hay que decir que lo mejor que debería hacer dicho ciudadano no es compatibilizar ambas fuentes de ingresos, sino comunicar el comienzo de la actividad remunerada solicitando la suspensión del cobro de la pensión. Una vez que se vaya a terminar el trabajo, con el paso del tiempo, solicitar, en el mes ultimo de trabajo, a la administración que a partir de tal fecha ya no se va a trabajar más, y que se solicita la reanudación del cobro de la pensión anteriormente declarada. Eso es más sensato, que cobrar la pensión y trabajar a la vez, y esperar a que la administración no se entere que hemos ganado dinero sin habérselo comunicado, cuando en realidad, la práctica nos demuestra que más tarde o más temprano, acabarán enterándose, produciéndose la perdida del derecho a la pensión reconocida.

- Pensión de Jubilación No Contributiva:

Es compatible con cualquier desarrollo de trabajo a otro tipo de fuente de ingresos. Sigue existiendo el mismo límite legal de no sobrepasar la cuantía de la pensión establecida para cada año para que se considere que generamos renta (ejemplo: si nuestra pensión es de 398.500 pesetas (2.400,60 euros), no podemos ganar más de esa cantidad; si ganamos más nos reducirán gradualmente la pensión hasta el 25%; pero si sobrepasamos el limite de ingresos de la unidad familiar, calculado como en el ejemplo anterior, nos quitarán toda la pensión). En caso de ir a desarrollar un trabajo, u otra fuente de ingresos, que nos genere dinero en una cantidad superior al límite que anteriormente hemos hallado, lo que debe de hacerse no es compatibilizar su cobro, sino solicitar la suspensión del pago de la pensión, como anteriormente hemos señalado.

- Pensión Por Hijo a Cargo No Contributiva:

El beneficiario puede desarrollar otros trabajos o generar rentas por otros motivos, al igual que las anteriores pensiones. No obstante dada la especialidad, aquí el limite se sitúa en una cantidad mucho mas elevada, y que para el año 2002 se sitúa en la cifra de 1.320.364 pesetas (7.954,07 euros) (este límite se incrementa un 15% más, por cada hijo que se tenga con derecho a su cobro, a partir del primero). Para el caso de que el hijo sea Minusválido no se aplica este límite legal de cuantía económica.

Si tenemos derecho a cobrar esta pensión, por un hijo minusválido, este hijo no puede cobrar una pensión No Contributiva, debiendo de optar, por una u otra. Tampoco podemos compatibilizarla con otra pensión pública.

Para este supuesto la posibilidad de suspender el cobro de la pensión no se da para el caso de que el hijo o hijos sean minusválidos. Para cuando el hijo no lo sea, debemos tener presente que, en quien deben concurrir los requisitos económicos, es en el beneficiario, básicamente el padre o la madre; si se diese el caso de que el hijo trabajase y generase rentas, en realidad lo que se produciría es una situación como las anteriores, de solicitud de suspensión del cobro de la prestación, no un deber a extinguir la pensión.

Pensiones en favor de la Ancianidad y de Enfermos Discapacitados:

Este tipo de prestaciones asistenciales, que se regulan en la ley de Integración Social de los Minusválidos, que ya casi han desaparecido, y un tanto obsoletas, al menos en las cuantías que se estipulan para este año 2002, 24.876 pesetas (149,86 euros) al mes, resultan ridículas y fuera de lugar.

Destacar que el cobro de estas prestaciones no se compatibiliza con el desarrollo de otros trabajos o fuentes de ingresos, ni se establece una posibilidad de reducción proporcional de la pensión reconocida, lo que se traduce en que, a quien menos tiene, menos se le da.

Tampoco es compatible con el cobro de una pensión No Contributiva, debiendo la persona optar por el cobro de una a otra prestación.

Lo más acorde con nuestra legislación es eliminar este supuesto residual a incluirlo dentro de las pensiones No Contributivas anteriormente comentadas, como un supuesto excepcional o como quiera denominársele, pero dejando sin efecto esta modalidad anticuada.

Cobro de Subsidios Asistenciales, y de Ingresos Mínimos de Inserción Social:

Su cobro es incompatible con la realización de un trabajo remunerado por cuenta ajena o propia. No obstante hay que tener presente que algunas de estas prestaciones sociales, se reciben a cambio de desempeños de trabajos asistenciales, que consisten en el aprendizaje de una profesión u oficio. Lo uno no quita lo otro, trabajamos pero en base a un programa de inserción social, por lo que en el fondo no hay incompatibilidad, dado que los ingresos traen causa de dicho aprendizaje.

Así mismo es incompatible con el percibo de ingresos económicos, que provengan de otra fuente. En caso de que seamos beneficiarios de una prestación de este tipo, y se otorga una prestación No Contributiva por Invalidez Permanente, debemos optar por el cobro de una de ellas. Algún tribunal ha determinado que esta opción no tiene carácter irrevocable, pudiendo volver a solicitar el percibo de la otra pensión, (STJ de Valencia, 27 de enero de 1998).

En próxima ocasión nos remitiremos a la compatibilidad de pensiones contributivas con la generación de rentas económicas.

Jesús González Vizuete. Departamento Derecho Laboral, Legalia. Compañía de Servicios Jurídicos S.A.

Este artículo ha sido publicado anteriormente en la publicación "PASOS" editada por ASPAYM del Principado de Asturias y se refiere lógicamente a la Legislación en el Estado Español.

Página principal | Relaciones| Literatura | Ocio y Accesibilidad| Investigación| Otros| Contacto
Versión 4.0 | © Reservados derechos | E-mail | Anti Spam