Cristina Fernández, autora de este artículo, es colaboradora habitual de COCEMFE ASTURIAS.

REGLAMENTO PARLAMENTO EUROPEO EN EL TRANSPORTE AÉREO

Ha sido adoptado el 5 de Julio de 2006 un Reglamento de ámbito europeo (obligatorio y aplicable en España como estado miembro) que regula los derechos de las personas con discapacidad o movilidad reducida que han de tomar un avión.

En primer lugar es conveniente aclarar que se entiende, a efectos de la presente normativa, por “persona con discapacidad” o “persona con movilidad reducida” aquélla cuya movilidad para utilizar el transporte se halle reducida por motivos de discapacidad física (sensorial o locomotriz, permanente o temporal), discapacidad o deficiencia intelectual, o cualquier otra causa de discapacidad, o por la edad, y cuya situación requiera una atención adecuada y la adaptación a sus necesidades particulares del servicio puesto a dis

A) Desde el 23 de Julio de 2007 las compañías aéreas, sus agentes o los operadores turísticos no podrán negarse a aceptar una reserva para un vuelo desde o hacia un aeropuerto de la Unión Europea o desde el aeropuerto de un tercer país con destino a un aeropuerto de un estado miembro por razón de la discapacidad o movilidad reducida del pasajero, ni negarse a embarcar a esa persona siempre que disponga de un billete válido y de una reserva.

Solamente podrán negarse a aceptar una reserva o embarcar a una persona con discapacidad o movilidad reducida en el caso de que se pueda ver comprometida la seguridad del vuelo o si las dimensiones de la aeronave o sus puertas hacen imposible físicamente el embarque o transporte de la persona. No obstante lo anterior, la compañía aérea, su agente o el operador turístico han de hacer esfuerzos razonables para proponer una alternativa aceptable al viajero (en otro caso la persona con discapacidad o movilidad reducida y su acompañante tendrán derecho al reembolso o a un transporte alternativo).

Debe existir a disposición del público (en los mismos idiomas que la información que se facilita al resto de los pasajeros) las normas de seguridad que se van a aplicar al transporte de personas con discapacidad o movilidad reducida así como las restricciones a dicho transporte por razones de dimensión de la aeronave. Los operadores turísticos se encargarán de que dichas normas estén disponibles en relación a los vuelos incluidos en los viajes, vacaciones o circuitos que pongan a la venta.

En caso de que se deniegue el embarque o la reserva del vuelo, la compañía aérea, su agente o el operador turístico deberán comunicar dichos motivos por escrito a la persona afectada en un plazo de cinco días hábiles contados a partir de la fecha en la que ésta solicitó dicha comunicación.

B) A partir del 26 de Julio de 2008 deberán designarse los puntos de llegada y salida, tanto dentro como fuera de los edificios terminales, en los que las personas con discapacidad o movilidad reducida podrán anunciar su llegada al aeropuerto y solicitar asistencia. Dichos puntos estarán señalizados y dispondrán de información sobre el aeropuerto.

Siempre y cuando se haya notificado con antelación suficiente (plazos de 48 y 36 horas) a la hora de salida y llegada del vuelo la necesidad de asistencia a una persona, la entidad gestora del aeropuerto tiene la obligación de prestarla (por sí o mediante la contratación de terceros) y asumirá la responsabilidad de garantizarla sin ningún cargo adicional. Si no se ha notificado dicho necesidad de asistencia con antelación suficiente hará los esfuerzos razonables para prestarla.

Aquellos aeropuertos que tengan un tráfico anual superior a 150.000 pasajeros comerciales tendrán la obligación de fijar y publicar las normas de calidad en la prestación de la asistencia. El personal del aeropuerto o los terceros contratados que vayan a prestar la asistencia a las personas con discapacidad o movilidad reducida habrán de recibir tanto la formación necesaria para llevar a cabo dicha labor como la sensibilización en materia de discapacidad.

Se prevé la posibilidad de recibir indemnizaciones por pérdida o daños a sillas de ruedas u otros equipos de movilidad así como un procedimiento de reclamación e imposición de sanciones por la infracción de las obligaciones que, respecto de las personas con discapacidad o movilidad reducida, impone esta norma a las compañías aéreas.

Página principal | Relaciones| Literatura | Ocio y Accesibilidad| Investigación| Otros| Contacto
Versión 4.0 | © Reservados derechos | E-mail | Anti Spam