LA CIUTAT DE LES ARTS I LES CIENCIAS

El Complejo cultural
de La Ciutat de les
Arts y les Ciencies
Hacía tiempo que debía la visita a un buen amigo de Castellón
y además tenía ganas de volver a pisar suelo valenciano. Un
par de días nada más antes de acceder a mi reposo estival en
un pueblo de la Sierra de Francia no saben a mucho pero aprovechamos para
acercarnos a
La
Ciutat de les Artes i les Ciencies y de paso comprobar su accesibilidad.

Entrada al recinto
indicando la
condicióon de
discapacitado
Encontré Valencia muy bonita, siempre lo estuvo y siempre fue puntera
en modernidad pero cada día que voy la encuentro mejor razón
por la que espero dedicarle una semana completa la próxima oportunidad
vacacional de que disponga.

Exteriores del
museo junto al
lago artificial
Para comprobar la accesibilidad del recinto de la
Ciutat
de les Artes i les Ciencies y evitar sorpresas desagradables, la
tarde anterior nos acercamos a visitar el recinto y muy amablemente nos invitaron
a comprobarlo personalmente asegurándonos de estar todo pensado en
cuanto a accesos y servicios se refiere y ante tal despliegue, decidimos dedicar
el día siguiente al completo intentando ver lo más posible.

Exteriores desde
el Museo Principe
Felipe con
L'Hemisferic al fondo
No pretendo que este reportaje alcance un sentido reivindicativo aunque me
temo que será inevitable. El lugar, no obstante ser realmente accesible,
tiene sus cosas, y nosotros tuvimos nuestros problemas debido tanto a circunstanciales
excepcionales como endémicas y que acaso podamos explicar por la ausencia
de legislación dirigida a la normalización de la vida de los
discapacitados físicos. Hablo de normalización y siento la impresión
de que sólo me entiendo yo pero para explicarme daré un ejemplo:
Los discapacitados que en silla de ruedas acudimos a un supermercado a comprar,
sólo podemos acceder a aquellos artículos situados en la franja
de espacio que va desde los 30 cm. al metro y medio según los casos
y las agilidades particulares, estándonos negado el resto ú
obligándonos a ser acompañados o pedir favores al personal próximo.
Esto se debe a que la clasificación y ordenamiento de los artículos
se realiza en horizontal y por tanto con la mentalidad de alguien que puede
agacharse o levantarse fácilmente, sin embargo, si el ordenamiento
se hiciera verticalmente, es decir si se hicieran columnas de alimentos de
arriba abajo, todo el mundo alcanzaría los productos independientemente
de su estatura o estado, ¿por qué no se hace entonces?

Vista general
del Museo de
las Ciencias
Príncipe Felipe
Para el autor de este reportaje, es más importante la normalización
que la accesibilidad excepcionalmente programada porque la normalización
significa que todo el mundo asume la existencia de personas que andan y otras
que ruedan por lo que difícilmente se impondrán barreras discriminatorias.

Vista lateral del
Museo de las Ciencias
Príncipe Felipe
Sobre las 9 de la mañana nos dirigimos al recinto desde un hotel próximo
en un día soleado y ya caluroso. Habíamos decidido acercarnos
con el coche aunque dada la proximidad podría haberlo hecho en silla
eléctrica, para ponerlo en el garaje del propio recinto situado bajo
L'Umbracle,
un espectacular paseo ajardinado con vistas a todo el complejo debajo del
cual se encuentran las dos plantas de estacionamiento cubiertas disponibles,
con el objetivo de que nuestro perro no sufriera los calores con que nos obsequia
este mes de agosto.
Empezar por decir que todo está perfectamente señalizado y elogiar
la generosidad de los espacios desde cualquier punto que se observe. Sin embargo,
una vez dentro del aparcamiento comenzaron algunos problemas. En distintos
lugares y próximo a los pasillos de acceso al recinto se encuentran
señalizadas varias plazas destinadas a usuarios de sillas de ruedas.
Para subir a
L'Umbracle,
el recinto ajardinado que anteriormente comentaba, disponen de ascensores
en los conos situados en los extremos pero estos no funcionaban y el acceso
al resto de las dependencias solo era posible a través de escaleras
debido a que en uno de los pasillos exteriores de acceso se estaba montando
el famoso
'Campus Party' recientemente celebrado
en Valencia que batió, según informaciones, todos los record
de asistencia.

Vista general de
la Ciutat desde
el exterior del recinto
Pues bien, los responsables de la instalación regaban con metros y
metros de cable toda la zona y se mostraban extremadamente celosos con la
seguridad de éstos destinando la totalidad de sus sentidos a evitar
que ninguno de ellos rompiera. Maniobras de aislamiento de todo tipo dieron
paso a barreras, escaleras y restricciones por lo que una vez dentro del aparcamiento,
con una silla de ruedas ya no tenías nada que hacer ni a donde ir.
La cosa que discapacitados para protestar solo estaba yo con lo que un plante
habría quedado ridículo, sin embargo, también las madres
con sus cochecitos encontraban igualmente dificultades para moverse y con
ellas hicimos causa común para que los amables representantes de la
empresa Seguritas, contratada como responsable de seguridad dieran alguna
solución al problema suscitado y lo hicieran pronto. Para ellos también
había sido una sorpresa pues aunque sabían que el evento se
estaba preparando no podían suponer que no se hubieran establecido
itinerarios alternativos adecuados. Nuevamente la ausencia de normalización
se hacía patente.

Sección del museo
Por fin con mucho celo por su parte habilitaron un pasillo. Teníamos
que dirigirnos a la parte central del aparcamiento para tomar un ascensor
que nos bajaba a la otra planta de aparcamiento situada en el mismo nivel
que el acceso al museo de las artes y las ciencias desde donde alcanzaríamos
el resto de las instalaciones. Para hacer esta maniobra uno de los agentes
debía llamar al ascensor desde la planta de destino porque los ascensores
que no eran de uso público tenían la botonera limitada con llave.
Una vez allí, tras recorrer de nuevo el aparcamiento, después
cruzábamos la zona de cables sobre los cuales habían colocado
unos tableros para que con las sillas de ruedas y carritos practicáramos
una nueva versión de cross

El Péndulo de Foucoult
urbano para mi desconocido. Eso pudimos hacerlo un par de veces porque a la
tercera nos detectó uno de los responsables del 'Campus Parti' y poniendo
el grito en el cielo por el peligro que los cables de fibra, según
él, corrían, impidió de nuevo el acceso obstruyéndolo
con barreras de todo tipo hasta el punto de que para poder abandonar las instalaciones
tuvimos que retirarlos a la fuerza cuando no éramos vistos. Es decir,
una pequeña odisea consecuencia de circunstancias excepcionales porque
cuando ningún acontecimiento ajeno perturbe la marcha normal, estas
dificultades no se darán.

Ante el Cono
del inicio de
L'Umbracle
El complejo es soberbio, majestuoso, con un diseño extraordinario de
difícil descripción para quien no sea una autoridad en la materia
pero que nos atrevemos a calificar de magnífico, recomendando a todo
el mundo su visita.
(Lease
artículo de Gema Martínez y Alberto Rodríguez publicado
en Gulliveria)
A
L'Umbracle,
la zona ajardinada construida sobre el aparcamiento no pudimos acceder sino
saliendo al exterior por la zona peatonalizada y por ello lo dejamos para
el final. Este magnífico complejo de ocio y cultura se compone de cuatro
hermosos edificios, el ya mencionado destinado a aparcamiento,
L'Hemisferic,
El
Museo de las Ciencias Príncipe Felipe y
L'Oceanografic.

Vista general de
L'Umbracle
En
L'Hemisferic,
un original edificio en forma de ojo humano, se exhiben tres espectáculos
audiovisuales diferentes sobre una gran pantalla de gran formato:
Planetario,
IMAX'Dome y
Laserium.
Aunque tuvimos que sacrificar la visualización por cuestiones de tiempo,
pudimos constatar que es totalmente accesible y extraordinariamente hermoso.

Vista lateral de
L'Umbracle
El
Museo de las Ciencias Príncipe Felipe es un gran edificio
de tres plantas con un nuevo concepto de museo participativo donde tocar y
experimentar con la ciencia y la tecnología actual es lo indicado y
lo que le hace más atractivo. El edificio es accesible en su totalidad
y dispone de servicios perfectamente adaptados, los supervisores están
siempre atentos para recoger los pases y abrir manualmente las aduanas electrónicas.
Algo que en este punto no nos gustó y que afecta también a los

L'Hemisferic
coches de niño, es que para bajar desde las planas superiores y no
al revés, la botonera está desactivada por lo que has de avisar
para que los supervisores llamen al ascensor. Esto se debe a que el ascensor,
al llegar abajo, abre en sentido contrario y por tanto hacia el exterior por
lo que no controlarían a la gente mientras que al subir esto no importa
dado que estás dentro del complejo. Aunque molesto no es discriminatorio
y creo que terminarán por dar otra solución.

Interior de L'Hemisferic
Al museo destinamos toda la mañana y creo no nos dio tiempo a verlo
todo y aunque no comentaremos lo que hay para animar a verlo, si diremos cosas
interesantes para el colectivo porque son discriminatorias. Algunos dirán
que los discapacitados pagamos menos y es verdad lo que se nota pues aunque
la cultura no tiene precio, la entrada es carilla y los discapacitados acreditados
pagan la mitad aproximadamente. Pero quiero decir que, por aquello de falta
de normalización que tanto me gusta comentar, también se nos
niega una mitad y me explico. En las fotos que incluyo puede verse que muchos
de los elementos exhibidos no se encuentran al alcance de personas en silla
de ruedas por lo que debemos recurrir a que nos lo cuenten. En otras



En las fotografías puede apreciarse como una gran parte de los temas,
expositores y juegos, no se encuentran al alcance de los usuarios de sillas
de ruedas, justo es por tanto, que paguen menos pero más justo sería
que los ejecutores del proyecto hubieran tenido en cuenta la no discriminación
la participación exige sentarse en un asiento pequeño en una
zona determinada por lo que declinas hacerlo, etc

Exterior de
L'Oceanografic
El cuarto edificio es más bien un complejo de departamentos diferentes
porque
L'Oceanografic
es el mayor centro marino de Europa y uno de los más grandes del mundo
que, en un impresionante espacio marino, permite visualizar sumergido o en
superficie, dependiendo de las zonas climáticas representadas, según
dicen porque yo no pude contarlos,
45.000 ejemplares
de 500 especies diferentes. Lo que si pude constatar es su total accesibilidad
y disposición de servicios perfectamente adaptados. La gente es muy
amable y si llevamos silla eléctrica, perfecto, pero si vamos con la
manual quizá necesitemos ayuda en algunas pendientes y rampas.

Interior de
L'Oceanografic
Debido a las obras todavía no culminadas del quinto edificio que se
incorparará ,
El
Palacio de las Artes, un centro de espectáculos de danza,
ópera y teatro, que dividen una parte del recinto,
L'Oceanografic
no se comunica directamente con el resto por lo que un autobús urbano
de línea municipal se encarga cada diez minutos de trasladar a los
que lo deseen de un lado al otro y viceversa. El autobús no es accesible,
detalle en el que no ha caído nadie y esto, aunque ciertamente discriminatorio
no es un grave problema porque saliendo al exterior y cruzando la calle ya
nos encontramos en el recinto

Delfinariodeseado.
Hay que tener en cuenta que toda la
L´Ciutat
de les Arts i les Ciencias está pensada de modo que pueden
verse unos espectáculos ú otros indistintamente, por ejemplo,
puede uno ir a
L'Oceanografic
nada más con lo que no necesita el traslado que anteriormente comentábamos
ó también puede ir al museo solamente ó a
L'Hemisferic
para ver una película y no aparcar siquiera en el recinto porque frente
al complejo se encuentra un edificio de
Carrefour
y acaso pueda dejar el coche allí gratis o más barato.
Al final, que nuestro perro estuviera fresquito todo el día, costó
17 € pero mereció la pena.
| TARIFA DE PRECIOS |
Normal |
Reducida |
Mensual |
Anual |
| Para toda la Ciutat (*) |
25,85 € |
18,18 € |
18,03 € |
48,08 € |
| Museo de las Ciencias + L'Oceanografic |
21,13 € |
14,43 € |
|
|
| Museo de las Ciencias + L'Hemisferic |
9,02 € |
7,21 € |
|
|
| L'Umbracle (abierto al exterior) |
gratis |
gratis |
|
|
NOTAS: La tarifa reducida se aplica a discapacitados acreditados,
niños de 4 a 12 años, jubilados y mayores de 65 años.
Los niños menores de 4 años están exentos de pago.
(*) Válida para todo el complejo y dos días consecutivos
siempre que no se repita la visita al mismo elemento. |
CONSEJOS: Silla
eléctrica,
ropa ligera y
sentido
de la curiosidad para disfrutar. Si vamos con acompañante que
lleve
calzado cómodo porque andará mucho.
Atención: Leer
las cosas antes de hacer nada porque pude constatar que la mayoría
de la gente como no leía

El Palacio de las
Artes se encuentra
aún en construcción.
sino que enseguida se lanzaba a tocarlo todo, cuando no reaccionaban como
ellos esperaban, lo abandonaban como si no funcionara cuando lo que ocurría
es que no estaban haciéndolo correctamente lo que el experimento requería.
Os animo a visitar esta hermosísima muestra cultural y disfrutar con
ella porque la accesibilidad no será un problema aunque ya se sabe,
si pasan algunas cosas como las que he mencionado hay que tener un poco de
paciencia e imaginación para solventarlo porque, a cambio, seremos
gratamente recompensados.
Hasta el próximo reportaje.
Jesús
García es discapacitado físico
por secuelas de polio,
usuarios de silla de ruedas,
Técnico Comercial y WebMaster de Minusval2000