ZARAGOZA, LA EXPO, EL AGUA Y MAS...

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Vista general de la Expo
Vista general de la Expo

Este no iba a ser una excepción respecto a los demás grandes eventos que los humanos solemos organizar principalmente para nuestro solaz esparcimiento y también para parecer que hacemos algo por el bien de la humanidad, en esta oportunidad, con el trasfondo del agua. Hay de todo, cosas buenas, menos buenas y malas pero no corresponde a mí realizar análisis exhaustivos ni me considero capacitado para hacerlos.

Vista general por uno de los pasillos centrales
Pocas sombras había para
soportar el duro sol

Estuve allí, con mi silla de ruedas, mi perro y mi asistente personal. Accedí por la entrada que llaman del puente de la Almozara, a través del “Puente Pabellón” que supongo han elevado para este evento y que acaso al final retiren pero desconozco ese hecho. Lo hice precisamente porque sabía que la guardería de mascotas se encontraba en esta entrada, el calor de agosto hace mella en esta tierra, y siendo el perro anciano, hay que tener cuidado.

Pase de favor utilizado por las personas con movilidad reducida
Pase de favor utilizado por las
personas con movilidad reducida.

La guardería de mascotas se ubica fuera del recinto ferial y se encuentra bajo responsabilidad del Colegio de Veterinarios pero el servicio me pareció corto, exigente y caro. Exigente porque para recogerlo debía estar vacunado, con su cartilla al día y provisto del correspondiente “chip” incrustado bajo la piel. Además anotaban la afiliación completa y documentada del propietario y cobraban por adelantado. Corto porque solo te lo tenían hasta las 12 de la noche mientras la feria permanecía abierta hasta avanzada la madrugada y caro porque cobran en tramos de seis horas a 6,00 € el tramo de modo que si lo dejas a las 10 de la mañana con la intención de permanecer el día entero, has de pagar 12,00 € y sacarlo a las 22 horas o pagar 18,00 € por dos horas más pues, de todos modos, a las doce cierran. Además, el servicio consiste en mantener el perro en una jaula hasta que tú vuelves a recogerlo sin pasearlo para que haga sus necesidades. Pronto nos dimos cuenta que resultaba mucho más económico dejar el coche con el perro dentro en el estacionamiento subterráneo que MERCADONA y un hotel de la cadena TRYP comparte a no mucha distancia. Como en la guardería, teníamos que salir del recinto a pasearlo y darle agua pero era más barato y también más práctico para el perro que, de ese modo, no pasaba calor, no se sentía enjaulado y no soportaba los ladridos amedrentadores de los vecinos.

Iluminado
Iluminado

Como teníamos la intención de verlo todo, adquirimos un pase para tres días que, por ser persona con diversidad funcional físico-motora y graves problemas de movilidad lo que tuve que demostrar con el correspondiente certificado extendido por los organismos oficiales competentes, disfrutaba de un importante descuento. Además un pase gratis para el asistente personal para ese día y la indicación de que, en los días siguientes, antes de acceder, solicitara en información otro pase para la persona que ese día me acompañara. Todo muy bien. Acceder al interior del recinto también fue sencillo, escáner para mochilas y bolsos y silla por entrada diferente del resto.

Leyendo un cartel sobre la propiedad del agua
El agua es del pueblo, carajo.

Una vez dentro, antes de atravesar el “Puente Pabellón” disponen, además de la tienda, el punto de información y la seguridad, de un servicio para primeros auxilios y un puesto para atención a personas con diversidad funcional motora, sensorial o visual donde se alquilan sillas de ruedas, se extienden pases de favor (de los que hablaré más adelante como ejemplo de lo que no se debe hacer a mi juicio) y también carritos para niños pequeños.

Quiero ahora hacer un paréntesis para dedicar el mayor de mis afectos al cuerpo de voluntarios de los que sólo puedo hablar positivamente y a la gente de Aragón por su amabilidad, hospitalidad y educación.

Espectáculo Hombre Vertiente
Espectáculo Hombre Vertiente

Todas las instalaciones son accesibles y lo son también los trayectos. Además cuentan con aseos adaptados en distintos lugares, los aparatos para extensión de ticket son accesibles y además cuentan con voluntarios en ellos para ayudar al entendimiento, visión, manejo, etc…, sin embargo, como en tantas otras ocasiones, sentí la sensación de que no se me esperaba. No es fácil de explicar. Es como si, cuando se diseñan, piensan o plantean las instalaciones, todo esté en la mente del diseñador menos una persona en silla de ruedas o con dificultades sensoriales. Se diseña y al plantearlo, da la impresión de que alguien pregunta y ¿los que acudan en silla de ruedas? Ah, estos, pues…, que vuelvan por este camino, bajen por allí rodeando este pabellón y ya está. Eso…, todo el mundo baja por escaleras mecánicas pero nosotros recorremos seiscientos metros para acceder al mismo sitio. ¿Cómo explicar que eso es discriminatorio? Los ingenieros, arquitectos, paisajistas y diseñadores, han de crear espacios continuos y amables que no planteen conflictos a los visitantes independientemente de su capacidad, raza o condición, es lo que sugiere la Constitución.

Pabellón de Aragón
Frente al pabellón de Aragón

Si cualquiera de las personas a las que se encomiende esa responsabilidad tuvieran un familiar directo en silla de ruedas, invidente o con cualquiera otra diversidad funcional, sabrían perfectamente que hacer, por ello, acaso una buena solución sería incorporar a esos equipos personas con diversidad funcional acreditados convenientemente. Es un hecho que hoy, cualquier oficina de arquitectura, tiene muy en cuenta las recomendaciones contra incendios, los pasos, salidas de emergencia, ubicación de extintores o mangueras, barreras cortafuegos, etc…, solo espero que algún día tengan también en mente a los usarios de sillas de ruedas.

Pabellón de España
Pabellón de España

La mayoría de los pabellones, tanto los propios de la organización como el Acuario, Agua Extrema, Agua Compartida ó Ciudades del Agua; como los pabellones de España, las distintas Comunidades Autonómas o los países del mundo, salvo excepciones, intentan transmitir a los visitantes un mensaje de preocupación sobre las consecuencias que la escasez de agua y energía pudiera ocasionar. En este sentido, la escenificación audio-mecánica ofrecida en el Iceberg o el teatro audiovisual denominado “Hombre Vertiente” enviaba un grito desgarrador sobre la gran enfermedad del planeta, es decir, el derroche desmedido de recursos en el llamado primer mundo, dando una llamada de atención sobre los problemas que la no racionalización del consumo pudiera ocasionar a nuestros descendientes.

En el pabellón El Faro
En el pabellón El Faro,
firmando por la causa.

Por lo que pude experimentar, los visitantes, imaginaban algo diferente. Muchos se sentían defraudados, como si esperaran atracciones, malabarismos o paranoias que alimentaran su necesidad de sensaciones o la justificación del alto coste de la entrada. Muchos pabellones transmitían sus mensaje mediante párrafos escritos que nadie leía o visualizaciones de documentales no muy diferentes a los que nadie ve aunque pueda hacerlo en la “Dos” de Televisión Española y raramente tenían colas esperando entrar. Las colas se encontraban en pabellones como el de Suiza porque en una barquita iban montando a los visitantes por turnos para cruzar un pequeño estanque o en otros a cuya entrada se agolpaba la gente, transmitiendo con ello, el mensaje de que allí había algo bueno. Un ejemplo de lo que digo era el Acuario o el pabellón de España. Su visita suponía un problema por sus colas interminables, colas de horas a pleno sol. El Acuario es de agua dulce lo que me agradó especialmente porque siempre he sido aficionado a los peces de agua dulce y he tenido acuarios en casa, he criado peces tropicales, etc…, pero la gente que me rodeaba buscaba tiburones y ballenas y cuando veía pequeños escalares o carpas alucinaba y maldecía haber esperado tanto tiempo para entrar. Igualmente, del pabellón de España, la gente salía preguntándose a qué se debería tanta cola si no era para tanto.

Museo del Agua
Ciudades del Agua

En definitiva, alguien ha vendido mal esto o demasiado bien porque la sangría económica que supone su visita es importante porque al precio de la entrada hay que añadir el del estacionamiento, la guardería de perros o los alimentos y bebidas para aprovisionarse que no se caracterizaban por tener unos precios amables. A cambio, carecía de suficientes zonas para el descanso, pocas con sombra y escasos asientos. En este sentido el Forum de Barcelona, al que igualmente asistí, estaba mucho mejor resuelto.

Yo entiendo perfectamente que entre personas como uno de mis cuñados que colecciona las películas de Rocky, las que ha visualizado 28 veces, mientras ignora que existe un director de cine español de nombre Saura, y otros que buscamos el extraordinario corto que éste realizó para la expo y que se exibió en el Pabellón de Aragón, hay todo un gradiente y es a ese al que los políticos han de dirigirse para remover las conciencias. Un evento cultural no es una feria de bocadillos o un negocio o, al menos, pienso que no debe plantearse igual.

Iceberg
Iceberg artificial donde se
celebraba el espectáculo
nocturno

Antes dije que hablaría sobre los pases de favor. Particularmente soy poco partidario de las medidas que se toman para favorecer a las personas con diversidad funcional y que habitualmente se encuadran en el capitulo que denominamos "medidas de discriminación positiva" y no porque no considere que son necesarias sino, precisamente, porque son necesarias como consecuencia de la discriminación negativa que sobre estas personas ejerce la sociedad. A mi no me gustan ni las positivas ni las negativas. Creo que todos debemos trabajar para que las discriminaciones se reduzcan al mínimo en todos los sentidos.

Pabellón de Suecia
Descansando en la sección de
IKEA dentro del pabellón de
Suecia

Pues bien, al poco de estar dentro observé perplejo la gran cantidad de usuarios de silla de ruedas que visitaban la Feria. Había de todas las edades y por todas partes. Siempre he deseado que así sea, me gusta encontrarme con personas con diversidad funcional que, como yo, demanden su espacio social de igualdad. Pero no tardé mucho en darme cuenta del efecto negativo de los pases de favor. Estos pases se otorgan a cualquier persona que muestre una dificultad motora, alquilan una silla de ruedas y así se presentan en los pabellones saltándose la fila con sus acompañantes. Había de todo, embarazadas, viejecitas, una pequeña cojera, un tobillo escayolado. Los responsables de los pabellones tenían orden de dejar pasar prioritariamente a las personas que se presentaran con una silla, evitándoles la tedia espera que el resto de los visitantes sufría.

En el Pabellón de Melilla
En el pabellón de Melilla.

Presencié un caso especialmente penoso cuando una viejecita se levantó de la silla diciendo, -ya estoy cansada de estar sentada- y, dirigiéndose a su nieto, le pedía ocupara la silla afirmando que seguramente estaba él más cansado que ella por tener que empujarla. Los que hacían cola murmuraban y criticaban la actitud aunque, sorprendentemente, nadie se encaró con ellos ni con el personal del pabellón.

Este tipo de medidas lejos de solucionar un problema a las personas con diversidad funcional, crean un conflicto entre estas y el resto por dar paso a la picaresca que tanto gusta practicar a nuestro pueblo.

Pabellón Mauritania
Pabellón de Mauritania

En definitiva, pienso que:

  1. Una feria eminentemente cultural no debe masificarse o pierde su carácter de tal.
  2. Eventos planteados así pueden crear un efecto contrario al pretendido pues la gente termina banalizando y mezclando el ecologismo con los bocadillos caros y malos.
  3. La, tan criticada por la derecha española, asignatura para la educación de la ciudadanía que ha intentado imponer el Sr. Zapatero, no sólo es buena sino imprescindible a juzgar por el concepto que la gente tiene de los bienes comunes. Los aseos y demás elementos de uso común estaban siendo destrozados por una chusma que se encuentra lejos de entender que aquello lo pagamos entre todos y dudo mucho que termine en pié hasta la clausura de la feria.
  4. Cuando se plantee un evento así, tanto como la seguridad ha de prevalecer el concepto de no discriminación y así, más que querer ser muy amables con las personas con diversidad funcional, es preferible facilitarles la labor para que se muevan de forma desapercibida.
Pabellón de Africa
Pabellón de Africa

El cuarto día lo dediqué a visitar Zaragoza. No tuve grandes dificultades para manejarme con la silla eléctrica. La ciudad ha mejorado mucho respecto a cuando la visité hace de ello unos doce años y, aunque sobre todo en la parte antigua hay mucho por hacer, pude moverme por donde quise, encontré algún que otro aseo adaptado y visité dos museos. El “Museo del Foro de Caesaraugusta” y el “Teatro y Museo del Teatro de Caesaraugusta” por la mañana y el “Museo de Zaragoza” por la tarde.

Interior Museo Caesaraugusta
Interior Museo Caesaraugusta

En cuanto a los dos primeros solo decir cosas buenas. Han realizado una labor magnífica. Todo es accesible, habiendo incorporado un ascensor extraordinariamente original del que dicen solo hay uno similar en el Louvre de París y no me pareció caro aunque me extrañó que no tengan incorporado el sistema de beneficio a personas con graves problemas de movilidad que consiste en que el asistente o acompañante no pague. Este concepto no parece estar claro entre las autoridades, al menos de modo general porque en Barcelona si que lo pude observar en la mayoría de los museos. Mayormente la cosa radica en que la persona afectada por problemas de movilidad y se ve obligado a ser acompañado por un asistente, este asistente no entra en el museo para verlo, incluso puede estar haciéndolo a la fuerza porque no le gusta o lo ha visto ya, sino para asistirle y ayudarle en lo que necesite. Por lo tanto la persona con diversidad funcional que entra en el museo y si lo hace porque quiere verlo, debe pagar, incluso sin descuento alguno, pero el asistente debe entrar gratis porque en caso contrario, se produce la discriminación de que la persona con movilidad reducida paga dos entradas para ver lo mismo que el resto o menos.

Museo de Zaragoza
Museo de Zaragoza

En cuanto al “Museo de Zaragoza”, independientemente de que me pareció pobre la muestra y caro comparado con otros museos similares, debo decir que es lamentable lo mal adaptado que está para personas con diversidad funcional. Hay que acceder por un montacargas y lo que es peor, los aseos no están adaptados siendo facilísimo haberlo hecho porque son amplios y tienen varias cabinas separadas por pequeños tabiques sencillos de eliminar. Una muestra más de que no se nos espera.

Teatro Caesaraugusta
Teatro Caesaraugusta

Esto de la adaptación, accesibilidad y no discriminación hacia las personas con movilidad reducida puede parecer una obsesión en mí pero es que realmente me duele de manera especial. Soy usuario de silla de ruedas prácticamente desde siempre. He trabajado todo lo que he podido. Tengo más de 30 años cotizados a la Seguridad Social y sigo cotizando. He pagado mis impuestos como uno más y contribuido a la riqueza y desarrollo de mi país. ¿Cómo puede entenderse entonces que aún hoy, tenga que mendigar exigiendo que se me franquee la entrada? ¿Cómo puedo seguir resignándome a vivir como un ciudadano de segunda mientras contribuyo como un ciudadano de primera?

Indigentes dando de comer a las palomas
Todas las ciudades encierran
miseria entre su
opulencia

Volveré a Zaragoza, me gusta su gente, pero la próxima vez lo haré con más tiempo, cuando mi perro ya no sufra la enfermedad de la ancianidad e visitaré también algunos pueblos de Aragón como Calanda en fiestas para vivir in situ el atronador ruido de su voz que tanto me emocionó en el magnífico documental que Saura realizó para ser exhibido en el pabellón de Aragón durante la Expo.



Agosto, 2008

Jesús García Peón

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