SEXUALIDAD Y DISCAPACIDAD

INDICE:
Sexualidad y discapacidad
Sexuados por Naturaleza
Eduquémonos y Eduquemos

SEXUALIDAD Y DISCAPACIDAD

La sexualidad y la discapacidad son dos temas que históricamente se han manipulado y cubierto de malos entendidos y prejuicios. Por esta razón cuando estos aspectos están reunidos en una sola persona, se soporta una doble carga. Es una creencia popular que una persona discapacitada pierde la función sexual, se dice que: "no puede y no debe" y por tanto se le desvaloriza y frustra. Esto es una enorme equivocación, pues la sexualidad es un impulso vital, esencial para el desarrollo humano y un medio de comunicación interpersonal. Nace y muere con la persona.

Sexualidad no es igual a genitalidad; ésta es uno más de sus componentes. Sin embargo, la sociedad construye desde su desinformación o información inadecuada la discapacidad sexual, olvidando que la sexualidad es una sola: SEXUALIDAD HUMANA". No existen distintas sexualidades como "sexualidad del o la obeso(a)", "de la tercera edad", "del o la discapacitado(a)".

Las personas discapacitadas son integrales como los demás seres humanos y no personas que tienen que aprender una "sexualidad diferente". 

SEXUADOS POR NATURALEZA

Somos seres sexuados por naturaleza, capaces de comunicarnos con nosotros mismos y los demás, de reír, de llorar, de gustar y gustarnos, de expresarnos a través de nuestros sentimientos, pensamientos y acciones, de dar y recibir placer por medio de nuestros sentidos, -oído, gusto, tacto, olfato-; somos capaces de sentir y expresar nuestra sensualidad independientemente de si nos hace falta un órgano, un sentido o si hemos perdido la capacidad de caminar y somos capaces de vivir porque la sexualidad es inherente a nuestra condición humana.

Si alguien por alguna razón perdió la capacidad de caminar, pero aún puede trasladarse, entonces no se es ningún(a) discapacitado(a), sino una persona con limitaciones para realizar esa actividad, pues la función de la marcha es precisamente la de trasladarse y si esto se cumple no podemos afirmar bajo ningún punto tal discapacidad.

Esta interpretación es igualmente válida en el área sexual, no importa cómo, si en solitario o no, si con una función menos o una más; si logramos sentirnos y percibirnos como seres integrales, podemos tomar gusto y conciencia por nuestra sexualidad. De tal forma que no existen personas discapacitadas, sino seres humanos con limitaciones o alguna limitación.

EDUQUEMONOS Y EDUQUEMOS

Todas las personas independientemente del tipo de limitación que presenten (mental, sensorial, neurolocomotora, congénita o no) tienen derecho de recibir una adecuada, pertinente y permanente educación sexual libre de prejuicios y científica. Además es necesario trabajar arduamente en la concepción de la sexualidad humana que vaya más allá de un simplista curso de anatomía y fisiología humana y que está enormemente influenciada por una visión patriarcal de la misma, limitándola hacia la heterosexualidad, penetración, culto al pene, reproducción y a períodos de edad determinados.

No olvidemos que los seres humanos poseemos un cuerpo en el que cada milímetro de piel es capaz de proporcionarnos sensaciones placenteras, y un cerebro que se constituye en el órgano erógeno más importante junto con las actitudes positivas o negativas acerca de nuestra sexualidad.

Eduquémonos y eduquemos entonces para una sola sexualidad: LA HUMANA. EN SUS RICAS Y DIVERSAS FORMAS, DONDE TODAS TENGAMOS CABIDA SIN DISTINGO DE FE, OPCION SEXUAL, ESTADO CIVIL, EDAD. UNA SEXUALIDAD SIN ROTULOS QUE NOS ENGLOBEN, DESCALIFIQUEN Y "NOS LIMITEN". UNA SEXUALIDAD PARA UN SOLO CUERPO QUE A TRAVES DEL PLACER SEA ACEPTADO, QUERIDO Y POTENCIADO POR TODOS Y TODAS.

Margarita Arróliga Cortez. (Colaboradora de Línea con vos)

Página principal | Relaciones| Literatura | Ocio y Accesibilidad| Investigación| Otros| Contacto
Versión 4.0 | © Reservados derechos | E-mail | Anti Spam