Ana Rodriguez

En el marco de las "Jornadas Informativas sobre personas con Lesión Medular y grandes discapacidades físicas", se ha dado cabida al tema de la sexualidad femenina. Un tema tabú en el que los especialistas se detienen poco a investigar, siendo muchas las dudas que se encuentran perdidas. Ana Rodríguez, presidenta de la Asociación de Parapléjicos y Grandes Minusválidos de Canarias (ASPYM) ha reivindicado, a través de su experiencia, más atención a su situación.

Nuestra sexualidad llega hasta donde nosotros queramos llevarla. Por Ana Rodríguez

¿Voy a sentir?, ¿valdré como mujer?, ¿qué pasará con mi físico?, ¿tendré un orgasmo?, ¿quién se va a fijar en mí estando en silla de ruedas?, ¿tendré que renunciar a mi sexualidad? Estas son las preguntas que Ana Rodríguez, presidenta de la ASPAYM, se hizo hace cuatro años, cuando un accidente de tráfico le causó una Lesión Medular D-10 . Actualmente, son todavía muchísimas las afectadas que se siguen preguntado lo mismo, encontrar respuestas es muy difícil. A Ana le dijeron que no volvería a caminar, que tendría que acudir a terapia ocupacional para aprender a valerse por sí misma, y tendría que acudir a un fisioterapeuta, pero nadie le contestó a sus preguntas. Nadie le dijo qué pasaría con su vida sexual. “Nadie me daba una respuesta, nadie sabía muy bien qué decirme, de hecho, a algunos de mis médicos se les subían los colores. Entonces me vi totalmente perdida . Busqué información sobre la mujer, la sexualidad y la lesión medular pero no había nadie que me pudiera aclarar”, añade Ana.

Todas las personas somos seres sexuales, y cuando ocurre la lesión medular el deseo de tener una vida sexual no desaparece. Aparece un sentimiento de incertidumbre, inseguridad y baja autoestima que tendremos que ir trabajando para la readaptación y revaloración de nuestro propio cuerpo y sexualidad . Tenemos que centrarnos en las posibilidades y no en las limitaciones”, explica Ana González Isasi, enfermera de la Unidad de Lesión Medular del Hospital Insular. Y eso exactamente es lo que hizo la presidenta de ASPAYM, seguir adelante y descubrir su propia sexualidad, superando sus miedos y arriesgándose, y es que, Rodríguez lo tiene muy claro " por estar en silla de ruedas no hay que renunciar a nuestra vida ni a nuestra vida sexual. Pienso que nuestra sexualidad también forma parte de nuestra rehabilitación y de nuestra integración, y tenemos el mismo derecho que cualquier ser humano a disfrutar de ella”. Pero para este ejemplo de superación, no fue tan fácil como decirlo, y una vez se aceptó tal cual era, entendió que "la mejor forma de ir eliminando mis miedos, era descubriendo nuevamente mi sexualidad, conociendo mi cuerpo nuevamente". Y de hecho, Rodríguez asegura que su vida sexual ahora “es totalmente satisfactoria. Las sensaciones que siento son diferentes a las de antes, pero no por ello dejan de ser menos gratas. Es diferente, pero yo tengo sexualidad plena ".

Desinformación y tabú

Estas y muchas experiencias más, son las que Ana Rodríguez ha contado durante este fin de semana a los asistentes a las Jornadas Informativas sobre personas con Lesión Medular y grandes discapacidades físicas. " Es un tema que está bastante abandonado, bastante apartado, del que no se habla, por eso voy a aportar mi experiencia y a reivindicar un poquito para que se nos tengan más en cuenta y se hable más de este tema”, asegura la presidenta de esta asociación. Y es que, Ana Rodríguez entiende que “es muy complicado hablar de mujer y de sexualidad. Y si ya el sexo es un tema tabú, cuando hablas de mujer con lesión medular es doble el handicap ".

Pero esta razón no es suficiente ni para esta paciente ni para el resto, por eso, Rodríguez exige más estudios y más información. "Sigo acudiendo a jornadas y se sigue hablando de sexualidad igual a reproducción", dice la presidenta de ASPAYM, a quien le horroriza la idea, por que la sexualidad es mucho más que eso: " La sexualidad es la máxima expresión del ser humano, es la forma de comunicarnos con el otro, es el dominio de la vida que puede contribuir a la sensación general de bienestar de la persona, a una mayor valoración de sí mismo y a una mayor sensación de felicidad individual y de relación", define González Isasi.

Ana Rodríguez, que se define inconformista y reivindicativa por naturaleza, y para quien la silla de ruedas no ha sido nunca un obstáculo, cree profundamente “que nuestra sexualidad llega hasta donde nosotros queramos llevarla”.

Página principal | Relaciones| Literatura | Ocio y Accesibilidad| Investigación| Otros| Contacto
Versión 4.0 | © Reservados derechos | E-mail | Anti Spam