Entrevista realizada por
F. APEZTEGUIA/BILBAO y
Publicada en
EL CORREO DIGITAL

LA ENFERMEDAD ME CONDICIONA, PERO NO DOMINA MI FUTURO

Karmele GarcíaTodo comenzó hace doce años, cuando Karmele García sólo tenía 19 y estudiaba Psicología. «Perdí la fuerza en una pierna y comencé a sentir adormecimiento, hormigueo. Los síntomas entonces no duraban mucho y cedían en unos días». Al principio, como el brote remitió, no le dio demasiada importancia. Ocurre a menudo. Pero pasados unos meses, volvió a suceder. Era la esclerosis multiple, que este año le ha atormentado.

-Fue un 'shock' importante. Te hablan de una enfermedad desconocida, que no se sabe qué pronóstico tendrá y, poco a poco empiezas a vivir con ello.

-No abandoné la vida que llevaba. Cursaba segundo de Psicología y seguí adelante con mi carrera. Es muy difícil y muy duro, pero siempre he intentado tener una vida lo más activa posible, adaptándome a los cambios que me trae la enfermedad.

-No. Ahora sí.. je. Entonces entendí que una de las pocas cosas que podía hacer por mí era mantener determinadas facetas de mi vida. La enfermedad es incierta y la incertidumbre es de lo peor a lo que puedes enfrentarte.

-Tú no puedes controlar nada. No puedes decir 'hago esto y ya está'. No. Estás totalmente vendida.

-Es la única herramienta de control que tienes, porque vives totalmente en la cuerda floja. Vas oscilando de estar bien a estar mal; y de estar mal a estar bien. Una de las claves es aprender a reorganizar tu vida. Estamos acostumbrados a que todo suceda de una determinada manera.

-Ha habido momentos muy duros. Es peor, sin embargo, pensar en que todo puede empeorar de la noche a la mañana. Ese fantasma siempre está ahí.

-La enfermedad me condiciona de manera importante, pero siempre pienso que no domina mi futuro. Soy realista, pero quiero seguir haciendo planes de futuro y viviendo la vida con ilusión.

-Andar. Antes me movía habitualmente por Bilbao en metro. Desde hace ocho o nueve meses, la fatiga me impide ir más allá de 300 metros, ayudada de una muleta.

-Me acabo de comprar un piso con mi novio, Javi, que este año está siendo un gran apoyo para mí.

-Hemos tenido que hacer obras en el piso para adaptarlo. Es duro pensar en una silla de ruedas, que igual no llega, pero tenerlo en cuenta es ser realista.

-Cuando me diagnosticaron la esclerosis, no había nada que la frenara. Ahora, cada vez hay más medicación disponible. Los años cuentan a nuestro favor.

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