LA IMPORTANCIA DE CONOCERSE

En mayo de 1997, Alfonso Díaz cayó de un mirador de 25 metros de altura. Una paraplejia traumática fue la consecuencia. Hoy tiene 28 años y ya dice haber asumido su condición y el hecho de saber que no volverá a caminar.

Alfonso Díaz.—Después de un día y medio de reaccionar a la parte de no caminar y todo lo que eso involucraba, el tema sexual me preocupó y harto. En mi caso sí tengo erecciones pero con pequeñas disfunciones, a veces puedo y a veces no, y sí he tenido relaciones después del accidente, pero no tengo eyaculación. Por lo menos, a pesar de haber quedado en silla de ruedas, es un alivio tener a media máquina el órgano —comenta Fonchi, como le dicen sus amigos.

Con una aceptación que sorprende, Alfonso reconoce que los primeros momentos no fueron fáciles.

-Al principio me sentía pésimo, mal, mal, mal, y como hombre me sentía como las huevas. Cuando me accidenté todavía no alcanzaba a llevar un mes de pololeo y de ahí duramos como ocho. Pero las cosas cambiaron, aunque altiro se me quitó la rabia, porque pensé que no era ni culpa mía ni de ella. La mina me conoció caminando y caminar significa que puedes hacer un montón de cosas. De un día para otro quedé desfigurado, después en silla de ruedas y no podía hacer un montón de cosas que ahora sí —recuerda. Sobre los temores después de esa ruptura, dice:

Tuve miedo de no volver a encontrar pareja porque siempre he tratado de ser bien franco en eso. Si fuera al revés, yo no creo que andaría con una persona en silla de ruedas, entonces no podía exigírselo a nadie, según mi punto de vista. Pero después de un tiempo me di cuenta de que la cosa no era así para el resto y me ha ido muy bien. Ahora estoy pololeando y si el día de mañana termino, no me voy a preocupar por la próxima pareja porque sé que va a llegar, eso ya no es lo que me preocupa. Lo que sí me preocupa y harto es que tú encuentras una pareja y le gustas, pero después de eso tienes que explicarle todos los otros problemas. El no caminar ya pasa a segundo plano, al ver que tienes problemas urológicos, incontinencia, que cada cierto tiempo tienes que ir al baño o si no te pasa una talla, que tienes que controlar las comidas, y, por supuesto, el mismo tema sexual es importante. A lo mejor uno ahora le baja el perfil porque le conviene, pero sí es muy importante. Eso es lo que más me da lata, conocer a una mujer y contarle todas esas huevás y que después no me entienda y se vaya, prefiero que se aburra antes. Con esto te vas aprendiendo a conocer tú mismo.

Alfonso actualmente estudia ingienería en informática y tiene muchos planes a futuro, pero reconoce que quizás el sueño más preciado podría ser el más inalcanzable. "El saber que no voy a poder ser papá es algo que siempre está ahí, pero mantengo la esperanza y espero más el milagro de tener un hijo que de caminar.

Página principal | Relaciones| Literatura | Ocio y Accesibilidad| Investigación| Otros| Contacto
Versión 4.0 | © Reservados derechos | E-mail | Anti Spam