La Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Diversidad funcional – ¿De las Palabras a la Realidad ?
Esta Conferencia ha sido organizada por el gobierno Esloveno en el marco de la Presidencia Eslovena de la Unión Europea.
Kranjska Gora, Eslovenia (22 -23 Mayo 2008)
Taller 3: “ Vivir en la Comunidad Local ”
Conclusiones:
Manuel Lobato
Ottmar Miles-Paul
John D. Evans
Red Europea de Vida Independiente – ENIL
Traducción: MATI (Miembro del Foro de Vida Independiente)
Vivir en la Comunidad Local no es sólo una cuestión de “solidaridad”, sino una exigencia legal, al menos para aquellos países europeos que han ratificado la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos de las Personas con Diversidad funcional.
En cierto modo, esto no es una situación nueva para nuestra “gran minoría”. Muchas veces, en el pasado, nosotros hemos sido vistos como “objetos” de marketing social: demasiadas palabras y poca realidad.
Europa, en este momento de su desarrollo, no puede seguir ignorándonos. Tal como dice el lema de esta conferencia, nosotros necesitamos pasar de las palabras a la realidad, y la Unión Europea nunca será una realidad sin nosotros.
Antes de las conclusiones, permitidme decir algunas palabras:
- Acerca de la institucionalización. Con este término, no nos referimos únicamente a los edificios o sitios especiales para las personas con diversidad funcional. Se trata de un concepto más amplio, sobre la manera en que somos vistos y tratados. Es posible estar institucionalizado incluso viviendo con tu propia familia.
- Acerca de la Convención de las Naciones Unidas. Cuando la gente habla de la Convención de las Naciones Unidas, siempre se refieren al artículo 19, pero hay otros artículos importantes en la Convención que potencialmente también influyen nuestras vidas: Artículo 3: Principios Generales , art. 18: Libertad de Desplazamiento y Nacionalidad , art. 20: Movilidad Personal , art. 23: Respeto del Hogar y de la Familia , art. 24: Educación , art. 28: Nivel de vida adecuado y Protección Social , art. 29: Participación en la Vida Política y Pública , art. 30: Participación en la Vida Cultural, las Actividades Recreativas, el Esparcimiento y el Deporte.
Conclusiones
- Es necesario que desarrollemos sistemas de apoyo adecuados para que las personas con diversidad funcional puedan vivir en la comunidad. Esto empieza con entornos e infraestructuras libres de barreras tales como un transporte accesible, un efectivo sistema de provisión de ayudas técnicas, que incluyen servicios fiables, y estructuras de financiación para la asistencia personal, así como los servicios de asesoramiento necesarios. En este proceso, se debe prestar una atención especial a las mujeres y a los niños con diversidad funcional.
- Los órganos políticos y administrativos, en todos los niveles, deberían dar señales claras de que hay que superar la institucionalización de las personas con diversidad funcional y que debemos desarrollar sistemas de apoyo y financiación individualizados para que las personas con diversidad funcional vivan en la comunidad. Por ello, necesitamos una estrategia Europea para vivir en la comunidad.
- Necesitamos parar rápidamente el desarrollo de nuevas instituciones y, decididamente, no dar ya ninguna financiación para crear más.
no más dinero destinado a la segregación de las personas con diversidad funcional. La Comisión Europea y el Parlamento Europeo DEBEN garantizar que los fondos estructurales no se usarán para crear nuevos establecimientos segregadores.
- Las instituciones existentes deben establecer plazos concretos para disolverse y para incluir a las personas con diversidad funcional en la comunidad. Necesitamos una perspectiva clara para poner fin a la institucionalización de las personas con diversidad funcional en Europa.
- Para evitar la transformación de las grandes instituciones en otras más pequeñas, necesitamos establecer límites claros del tamaño de los grupos de personas con diversidad funcional que viven juntas. Las personas con diversidad funcional deben poder elegir sobre cómo y con quién quieren vivir.
- Necesitamos la cooperación de todos los agentes implicados y, al mismo tiempo, debemos asegurarnos de que estos procesos no se realicen sin las personas para quienes son diseñados.
Por ello, el enfoque “Nada sobre nosotros(a)s – Sin nosotros(a)s” debe estar presente y practicado en todas las etapas del desarrollo de alternativas. Porque las personas con diversidad funcional sabemos mejor cómo queremos vivir, si se nos da la posibilidad de experimentarlo y defenderlo.
- Y, probablemente lo más importante, debemos asegurarnos que la desinstitucionalización no se lleve a cabo únicamente en las personas con una diversidad funcional moderada. Debemos empezar el proceso de inclusión de las personas con diversidad funcional en la comunidad con aquellas que necesiten más apoyo. Esta aproximación probablemente también será la adecuada para todas los demás. Vivir en la comunidad es un derecho civil para todas las personas y no una cuestión de grado de diversidad o del grado de apoyo que una persona necesita.
- Necesitamos reducir la resistencia al cambio gestionando iniciativas para los diferentes actores en el proceso:
Para identificar servicios de calidad en la comunidad, tanto en la ley como en la política.
Para establecer modelos de programas, que a pequeña escala, sean ejemplos de éxito.
- Asegurarse de que las personas con diversidad funcional que actualmente aún viven en instituciones, devienen ciudadanos visibles en nuestras sociedades.
- Es importante que la Unión Europea promueva una rápida ratificación de la Convención de las Naciones Unidas entre todos sus Estados miembros. La Convención de las Naciones Unidas no debería considerarse sólo como una obligación, sino como una oportunidad para construir una mejor sociedad Europea y un mundo mejor para todos.