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DATOS GENERALES
DE LA COMUNIDAD
Andalucía,
comunidad autónoma española situada en el sur de la
península Ibérica. Limita, de oeste a este, con Portugal
y las comunidades de Extremadura,
Castilla-La
Mancha y la Región
de Murcia. El sur de la comunidad lo constituyen 910 km de costa
atlántica y mediterránea. Su denominación procede
de al-Andalus, nombre con el que en el siglo VIII los conquistadores
musulmanes denominaron a toda la península Ibérica.
Se trata de la segunda comunidad autónoma española en
cuanto a su extensión, con 87.599 km², y la primera en
cuanto a población.
La
configuración fisiográfica de Andalucía se caracteriza por la diversidad de las formas de relieve; de norte
a sur, se distinguen tres zonas: sierra Morena, la llanura Bética
y las dos cordilleras Béticas (Subbética y Penibética),
separadas por una depresión central.
Sierra Morena puede considerarse el escalón sur de la meseta
que se extiende 600 km de oeste a este. Sus montañas son poco
elevadas, ya que ninguna cumbre rebasa los 1.400 m de altitud. Los
conjuntos más destacados son la sierra de Aracena, la sierra
de Alcudia y la sierra Madrona.
La depresión Bética forma un triángulo delimitado
al norte por sierra Morena y al sur por el sistema Bético.
Se abre por el suroeste al océano Atlántico (golfo de
Cádiz) en una larga y arenosa fachada marítima. Se trata
de la llanura más extensa de toda España.
Las cordilleras Béticas son dos cadenas alpinas que forman
sendos arcos casi paralelos. La más cercana al valle del Guadalquivir,
llamada cordillera Subbética, está integrada por las
sierras de Priego, Cazorla donde nace el río Guadalquivir,
Segura y Sagra. La cordillera Penibética contiene las mayores
altitudes de la península. Su corazón lo constituye
sierra Nevada, con los picos de Mulhacén (3.477 m), Veleta
(3.392 m) y la Alcazaba (3.366 m). Por el este y sur se extienden
las sierras de los Filabres, Gádor y Lújar, y por el
oeste, la sierra de Tejada y, más alejadas, la serranía
de Ronda y las sierras de Algodonales y Grazalema. Entre las dos cordilleras
Béticas se encuentra una depresión surco Intrabético
constituida por valles y altiplanicies donde se hallan las cuencas
de Antequera, la Vega de Granada, y las hoyas de Guadix y Baza.
La
red hidrográfica está totalmente condicionada
por la estructura del relieve. El río más importante
es el Guadalquivir (657 km), que sigue una dirección este suroeste,
siendo la gran arteria del valle de su mismo nombre. Transcurre durante
gran parte de su recorrido encajonado entre los relieves de sierra
Morena, que provocan la gran pendiente de sus afluentes por la margen
derecha (Jándula, Yeguas, Guadalmellato, Guadiato y Bembézar).
Por su margen izquierda se extiende una gran planicie que surcan tributarios
poco caudalosos, entre los cuales destaca el río Genil. El
curso bajo del río recorre una amplia llanura con marismas
y zonas pantanosas, hasta desembocar junto a la población de
Sanlúcar de Barrameda. otros ríos de la vertiente atlántica
son el Odiel, el Tinto y el Guadalete, que desemboca en la bahía
de Cádiz. La vertiente mediterránea presenta ríos
muy cortos e irregulares; sus cursos se caracterizan por un gran desnivel
y estiajes muy acusados (incluso alguno de ellos se seca totalmente
durante el verano). Los más destacados son el Guadiaro, el
Guadalhorce, el Guadalfeo, el Almería y el Almanzora.
El clima andaluz se distingue
por su diversidad dentro del tipo mediterráneo templado, debido
a la gran extensión de la región y a las peculiaridades
del relieve. El golfo de Cádiz tiene un clima mediterráneo
oceánico con temperaturas poco extremas y promedios muy templados.
El valle medio del Guadalquivir presenta un clima mediterráneo
continental; se producen elevadas temperaturas en verano (28,5 ºC)
e inviernos relativamente fríos (9 ºC); las precipitaciones
oscilan entre los 500 y 700 mm anuales, según años y
áreas. El surco Intrabético registra temperaturas más
extremas en invierno (6 ºC) y escasas precipitaciones (en torno
450 mm anuales). La costa mediterránea, en su sector malagueño
y granadino, conocida como la Costa del Sol, goza de un clima mediterráneo
subtropical, con precipitaciones superiores a los 520 mm anuales y
temperaturas cálidas en verano y muy templadas en invierno.
El sector almeriense es la zona más árida de toda Europa,
pues las precipitaciones anuales no superan los 250 mm y sus inviernos
son los más cálidos de la península Ibérica
(12 ºC). Por último, en las sierras más altas del
sistema Bético encontramos un clima mediterráneo de
montaña, con inviernos muy fríos (0 ºC), precipitaciones
abundantes (1.000 mm), gran parte de éstas en forma de nieve,
y veranos cortos y secos.
La
vegetación natural varía según los dominios
climáticos descritos. El bosque más autóctono
es el de encinares y alcornocales. Las zonas menos arbóreas
incluyen garrigas, jarales y otros tipos de matorral. En la fachada
atlántica predomina el pino piñonero (véase Pináceas),
mientras que en las cordilleras Béticas la vegetación
varía con la altitud: en las zonas más bajas predominan
los alcornoques y pinos carrascos, en las zonas altas diversas especies
de coníferas y robledales, y en las partes más elevadas
podemos encontrar algún área de tundra. La cornisa mediterránea
es title="Abre en ventana independiente"tá muy poblada de especies xerófilas y termófilas,
sobre todo por el palmito.
En Andalucía se encuentran
la mitad de las especies animales de España: ciervos
y muflones (especie de cabra salvaje) en las sierras de Cazorla y
Segura; en el Parque nacional de Doñana, la reserva faunística
más importante de Europa, linces, diversas especies de reptiles
y numerosas aves, como patos, flamencos, espátulas y águilas;
y en el resto de la península Ibérica abundan los conejos,
perdices, tordos y codornices, entre otros.
FUENTE: Enciclopedia
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