"La discapacidad está en la mirada del otro" |
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![]() DATOS GENERALES DE LA COMUNIDAD
La configuración física de Cataluña se organiza en tres grandes unidades de relieve: el sistema pirenaico, el sistema mediterráneo y, entre ambos, la depresión Central. Desde un punto de vista climático, en Cataluña se distinguen dos grandes zonas: la zona húmeda y la seca. La zona húmeda (Pirineo, Prepirineo y ámbitos más altos de la depresión Central y del sistema litoral) se caracteriza por precipitaciones superiores a los 600 mm anuales, veranos frescos e inviernos fríos (15 °C de oscilación térmica en Olot y 955 mm de precipitación anual). La segunda zona (costa y núcleo interior de la depresión) se caracteriza por la sequedad (precipitaciones inferiores a los 600 mm). Los ríos catalanes se organizan en dos grandes conjuntos por su lugar de nacimiento: los ríos pirenaicos y los mediterráneos. Dentro de los ríos pirenaicos cabe distinguir los cursos fluviales que desembocan en el Ebro (Noguera Ribagorçana, Noguera Pallaresa y Segre) de los que lo hacen directamente en el Mediterráneo (Llobregat con sus afluentes Cardener y Anoia, Ter, Fluvià y Muga). El sistema mediterráneo está compuesto por cursos de caudal escaso e irregular (Francolí, Foix, Besòs, y la Tordera). Finalmente, el río Garona, externo al sistema hidrográfico catalán, recorre el valle de Arán y desemboca en el Atlántico.
Cataluña es un país pobre en recursos naturales. Tan sólo tiene dos recursos minerales medianamente abundantes: las potasas y el lignito. Hasta hace muy poco se extraía sal mineral de Cardona. Cuenta además hoy con cuatro pozos petroleros situados en el mar, sobre la plataforma continental que se extiende ante las tierras del Ebro. A pesar de la respetable producción de estos pozos no se cubren las necesidades propias y, además, su alto contenido en azufre encarece considerablemente los costos del refinado A pesar de sus largas costas, las reservas piscícolas de Cataluña son muy escasas, ya que el agua es excesivamente salada. El sector industrial catalán se concentra en cuatro grandes grupos: los transformados metálicos, la construcción, el sector químico y el textil, este último de gran tradición. Los subsectores industriales en los que Cataluña se encuentra hoy relativamente especializada son, por orden de mayor a menor especialización, los siguientes: hilados y tejidos, géneros de punto, manipulados de papel, materias plásticas, fibras sintéticas, productos farmacéuticos, productos químicos, transformados de materias plásticas, pasta de papel, electrónica, maquinaria eléctrica, artes gráficas y confección textil. En los últimos tiempos está aumentando la especialización en los sectores alimentarios y de artes gráficas. El producto interior bruto (PIB) per cápita de la comunidad catalana es superior a la media española y en 1995 ocupaba el segundo lugar con respecto al resto de las comunidades autónomas, después de Islas Baleares. La población catalana era en 1999 de 6.207.533 habitantes. Su densidad es superior a la media española (79 hab/km²) puesto que alcanza los 191 hab/km². Cataluña está dividida en cuatro provincias: Barcelona (7.728 km²), Girona (5.910 km²), Lleida (12.172 km²) y Tarragona (6.283 km2). Sus capitales son homónimas: Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona. Las provincias no han coincidido nunca con la realidad fisiográfica y socioeconómica tradicional de Cataluña, aunque su larga existencia administrativa haya contribuido a generar una cierta identidad funcional en sus habitantes. De acuerdo con los criterios del Instituto Nacional de Estadística, que considera urbana una localidad que reúne más de 10.000 habitantes, el 80% de la población de Cataluña lo es. Cataluña se rige desde el 18 de diciembre de 1979 por su Estatuto de Autonomía, aprobado en referéndum el 25 de octubre de 1979 y en cuya parte dogmática se define la comunidad como nacionalidad histórica. Uno de los rasgos más sobresalientes de la comunidad catalana consiste en el hecho de poseer una lengua románica propia distinta del castellano, hoy co-oficial en todo el territorio (juntamente con el aranès en la Val d'Aran). En la época modernista (finales del XIX y principios del XX) destaca la figura genial de Antoni Gaudí (casa Milà, Sagrada Familia) entre otros famosos arquitectos (Domènech i Muntaner, Puig i Cadafalch), pintores (Rusiñol, Casas, Nonell) y escultores (J. Llimona). En el siglo XX prácticamente todas las tendencias y vehículos artísticos han tenido representantes en el arte catalán: el racionalismo arquitectónico (GATCPAC), el surrealismo (Dalí, Miró), la música (F. Mompou), las tendencias matéricas y abstractas (A. Tàpies), el diseño, el interiorismo. La Guerra Civil (1936-1939) supuso un largo periodo de retroceso económico (el nivel de 1936 no se recuperó hasta 1957), político (falta de libertades) y cultural (represión de la lengua y la cultura catalanas). A partir de principios de la década de 1960, cambió la situación y fue posible la edición de libros y revistas en catalán que reemprendieron su camino (Edicions 62 fue una de las editoriales paradigmáticas de la época). Fueron esos años de la década de 1960 de expansión industrial y del máximo de crecimiento de población, como consecuencia de la inmigración. Desde la recuperación de la democracia, Cataluña se rige por el Estatuto de Autonomía con arreglo a la Constitución de 1978. Desde 1980 hasta 1996 (últimos datos electorales) Cataluña manifiesta una curiosa dualidad electoral: en las elecciones generales gana siempre el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC-PSOE) en tanto que en las autonómicas la coalición nacionalista Convèrgencia i Unió (CiU) resulta hegemónica, sea con mayoría absoluta o relativa suficiente. |
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